El tratamiento de ortodoncia es una excelente opción para corregir problemas de alineación dental y mejorar la salud bucal. Sin embargo, antes de iniciar el proceso, es fundamental evaluar ciertas condiciones médicas que pueden influir en el tratamiento. A continuación, se presentan algunas de las principales condiciones que deben ser consideradas.

1. Enfermedad periodontal

La salud de las encías es crucial antes de comenzar un tratamiento de ortodoncia. La presencia de gingivitis o periodontitis puede comprometer la estabilidad de los dientes y provocar pérdida ósea. Antes de colocar brackets o alineadores, es esencial tratar cualquier problema periodontal mediante limpiezas profundas, raspado y alisado radicular, y mejorar la higiene bucal diaria.

2. Bruxismo

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, lo que puede causar desgaste dental y afectar la efectividad del tratamiento ortodóncico. Los pacientes con bruxismo pueden requerir el uso de férulas nocturnas para proteger sus dientes y evitar complicaciones adicionales durante el tratamiento.

3. Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM)

Las disfunciones de la articulación temporomandibular pueden provocar dolor en la mandíbula, dificultad para masticar y chasquidos articulares. La ortodoncia puede influir en la posición de la mandíbula, por lo que es fundamental evaluar la salud de la ATM antes de comenzar el tratamiento. En algunos casos, puede ser necesario un enfoque multidisciplinario con fisioterapeutas o especialistas en dolor orofacial.

4. Caries no tratadas

Las caries deben ser tratadas antes de iniciar la ortodoncia, ya que los brackets y alineadores pueden dificultar la higiene oral y agravar el problema. Se recomienda una revisión completa con el odontólogo general para asegurar que la dentadura esté libre de caries y en óptimas condiciones.

5. Recesión gingival

La recesión gingival, que implica la retracción de las encías, puede exponer las raíces de los dientes y aumentar la sensibilidad dental. Los movimientos ortodóncicos pueden agravar este problema si no se controla adecuadamente. En algunos casos, puede ser necesario un injerto de encía antes o durante el tratamiento.

6. Pérdida de hueso maxilar

Pacientes con pérdida ósea significativa debido a enfermedades periodontales o condiciones sistémicas pueden necesitar una evaluación más detallada antes de iniciar la ortodoncia. La estabilidad del hueso alveolar es esencial para el éxito del tratamiento.

7. Alergias a materiales dentales

Algunas personas pueden ser alérgicas a ciertos materiales utilizados en ortodoncia, como el níquel presente en algunos brackets metálicos. Es importante comunicar cualquier alergia conocida para que el ortodoncista pueda elegir materiales hipoalergénicos.

Antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia, es fundamental realizar una evaluación completa de la salud bucal y considerar cualquier condición médica preexistente. Consultar con un profesional permitirá minimizar riesgos y garantizar un tratamiento que funcione y que sea seguro.